Coches eléctricos sin filtros: esto es NEB

Aquí se habla de coches eléctricos. De los buenos, de los malos y de los que alguien intenta colarte como el futuro cuando todavía no han resuelto el presente.

NEB son las siglas de Not Enough Battery. El nombre ya avisa del tono. No somos una web de fans del eléctrico. Lo seguimos de cerca porque está cambiando el coche, y no nos creemos la mitad de lo que se cuenta sobre él.

El eléctrico tiene sentido. Que te lo impongan, no.

Por qué existe Not Enough Battery

Porque del coche eléctrico ya casi nadie habla con normalidad. Unos lo venden como una obligación moral. Otros lo odian antes de haberse subido a uno. Y en medio, un montón de medios que copian la nota de prensa del fabricante, cambian tres palabras y la publican como si fuera información.

El que quiere enterarse de verdad lo tiene difícil. Entre el entusiasmo de encargo y la bronca de tertulia, falta alguien que cuente las cosas como son.

Eso intentamos hacer. Contar el mundo eléctrico entero, con sus aciertos y sus chapuzas, sin trabajar para ninguna marca y sin miedo a decir que algo no funciona cuando no funciona.

De qué se habla en NEB

De coches, para empezar. Eléctricos puros en EV. Convencionales, enchufables y de autonomía extendida en Híbridos, porque ahí conviven la ingeniería más lista y el marketing más tramposo. Las máquinas imposibles de siete cifras en Hypercars. Y los que casi nadie mira, los diminutos, en Microcoches.

De todo lo que se mueve por la ciudad con batería y sin cuatro ruedas, en Movilidad urbana: motos, bicis y patinetes, con lo que merece la pena y lo que acaba tirado en una acera.

De quién los fabrica, en Marcas. De los coches que quizá nunca pisen la calle, en Prototipos & Concepts. Y de lo que hay debajo de la carrocería —baterías, motores, carga, software— en Tecnología, explicado para que se entienda sin ser ingeniero.

De dónde venimos, en Historia. De las personas que mueven este mundo, en The Grid. De los temas en los que nadie se pone de acuerdo, en El gran debate. Y de lo práctico, cómo cargar y cómo cuidar la batería para que te dure, en Electroskills.

La historia que casi nadie te cuenta

El coche eléctrico no salió de Silicon Valley. El 29 de abril de 1899, en Achères, a las afueras de París, el belga Camille Jenatzy pasó por primera vez en la historia del automóvil de los 100 km/h. Lo hizo con La Jamais Contente, un torpedo cargado de baterías. El primer coche en romper esa barrera fue eléctrico.

Y no fue una rareza. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, hacia 1900 los eléctricos eran alrededor de un tercio de los vehículos que circulaban por las carreteras del país. Nueva York llegó a tener una flota de más de sesenta taxis eléctricos.

Luego desaparecieron. Volvieron. Y los volvieron a matar. Esa historia de muertes y resurrecciones explica buena parte de lo que está pasando ahora, y aquí la contamos entera.

Lo que no vas a encontrar aquí

Publirreportajes disfrazados de artículo. Si una marca quiere contar algo bonito de sí misma, tiene su web y su departamento de comunicación.

Sermones. No vamos a decirte qué coche tienes que comprar para ser mejor persona. Tampoco vamos a reírnos de ti por conducir un diésel.

Quién hay detrás

NEB nace de Not Enough Cylinders, un medio dedicado al motor de combustión y a los coches que han hecho historia. Venimos del lado de la gasolina, y precisamente por eso miramos el eléctrico sin fe ciega y sin prejuicios.

Cuando podemos, se lo preguntamos directamente a quien lo ha hecho: fundadores, ingenieros, diseñadores. Y lo que no podemos comprobar, no lo publicamos.

Tampoco tenemos razón en todo

Nos vamos a equivocar. Cuando pase, lo corregimos y punto. Si crees que algo de lo que publicamos no es correcto, escríbenos. Si no estás de acuerdo con una opinión, mejor todavía: para eso existe El gran debate.

Este es un sitio para gente a la que le gustan los coches. Los que llevan motor, los que llevan batería y los que llevan las dos cosas.

Desconecta y disfruta.